ELAFINOS
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ENTREVISTA | 20/01/2026Moviéndose entre la moda, los mundos 3D y la narración, Elafinos construye desde Atenas un universo fluido donde cuerpos y entornos están en permanente transformación. Su trabajo nace de una experiencia íntima: “a need to hide, and reshape myself”. Lo que comenzó como un refugio ante la inseguridad, creando personajes y prendas digitales a modo de protección, se ha expandido hacia un territorio híbrido donde conviven lo virtual y lo manual.
Desde una mirada queer, su obra da espacio a lo que no encaja en etiquetas fijas. Sus mundos están habitados por figuras sin género y cuerpos que mezclan lo humano con lo animal, cuestionando los límites tradicionales para mostrar que la identidad. Al unir herramientas como Blender y Marvelous Designer con la costura y el tejido, Elafinos cruza lo digital y lo físico para crear un ecosistema donde naturaleza y tecnología evolucionan juntas.
¿Quién es “Elafinos” y cuál es su origen? ¿Cómo ha influido esta figura en la construcción de la identidad visual de tu obra a lo largo del tiempo?
Elafinos comenzó como un alter ego, un nombre y una figura creados para existir fuera de las expectativas, las normas y la presión social. Al principio funcionó como una forma de protección. A través de máscaras, formas sobredimensionadas y detalles simbólicos, Elafinos permitía ocultar inseguridades y, al mismo tiempo, asumir riesgos creativos y experimentar con libertad.
Con el tiempo, este alter ego dejó de ser solo defensivo y pasó a ser activo. Influido por una formación en ingeniería y diseño, así como por los videojuegos y la cultura pop, Elafinos se transformó en una herramienta para conectar lo digital con lo físico. Se volvió una manera de construir mundos donde la imaginación y la realidad se encuentran, y donde distintas versiones del yo pueden coexistir.
Hoy, Elafinos no es un personaje fijo. Es un sistema flexible que sigue cambiando. Cada prenda, cada cuerpo y cada entorno son otra versión de la misma estructura. En conjunto, reflejan un viaje continuo, desde un espacio imaginario infantil hacia una comprensión más compleja y fluida de la identidad.
En tus piezas, mezclas rasgos humanos y animales de una forma muy fluida. ¿Cómo logras esta fusión tanto técnica como teóricamente?
En mi trabajo, mezclar rasgos humanos y animales es una forma de romper con ideas fijas sobre la identidad. No concibo el cuerpo como algo estable ni jerarquizado, sino como un espacio donde las cualidades humanas y animales existen en un mismo nivel y pueden transformarse unas en otras. Estas figuras híbridas cuestionan el pensamiento binario, especialmente en torno al género, y desafían la idea de que algunos rasgos sean más “naturales” o más válidos que otros.
Esta fusión comienza en el espacio digital. Mediante modelado y simulación en 3D, creo transiciones lentas y suaves entre formas humanas y animales, sin bordes claros ni separaciones rígidas. La exageración es clave en mi proceso: llevo las formas y los rasgos más allá del realismo, hasta que resulta difícil identificar de dónde provienen o qué se supone que representan.
Luego, estos cuerpos digitales pasan al mundo físico. A través del patronaje, la costura y técnicas artesanales, las formas virtuales se convierten en prendas. Incluso al adquirir materialidad, conservan su ambigüedad, permitiendo que el cuerpo permanezca abierto, mutable e indefinido.
¿Existe una narrativa detrás de tu trabajo? Si es así, ¿Cuál es?
Sí, mi obra se construye en torno a una narrativa: la creación de un mundo autónomo moldeado por la vulnerabilidad, la incertidumbre y la transformación, más que por una perfección idealizada. Me interesan menos los relatos de éxito o de resoluciones claras, y me atrae más la inestabilidad como algo necesario para el crecimiento y el sentido.
Este mundo existe a través del cambio constante. Los cuerpos, las prendas y los entornos se transforman continuamente, sin permanecer iguales por mucho tiempo. Nada está fijo ni es definitivo; el movimiento y la transformación son lo que permiten que las cosas existan. Cada elemento sigue su propia lógica interna, creando un mundo que se siente conectado, pero que permanece abierto al cambio, la evolución y la reinterpretación.
Este espacio imaginario funciona tanto como un lugar de protección como de libertad. Las emociones no se corrigen ni se fuerzan a un equilibrio, sino que se les permite coexistir, incluso cuando se contradicen entre sí. En el fondo, la narrativa de mi trabajo imagina un mundo en movimiento permanente, donde el cambio no es algo que deba temerse, sino la condición esencial de estar vivo.
¿Cómo se articula esta narrativa a lo largo de tus distintas piezas y proyectos?
En mis proyectos, la narrativa no se presenta como una historia fija, sino a través del propio proceso. Cada obra parte de una idea o una emoción, que luego se desarrolla en un entorno digital en 3D. A menudo, una estructura se convierte en la figura central de ese mundo. A partir de ahí, construyo las relaciones entre cuerpos, prendas y espacios, de modo que cada elemento se sienta parte de un sistema mayor.
El sentido no proviene de una trama central, sino que emerge de las conexiones entre las piezas. El desgaste, los errores y las transiciones se asumen de manera consciente, reflejando una lógica de construcción de mundo en la que el cambio, la ambigüedad y la fluidez articulan los distintos proyectos entre sí.
En este universo en constante transformación, donde las reglas, las éticas e incluso las leyes naturales suelen reescribirse, cada elemento y cada espectador construye su propia interpretación. La narrativa funciona de forma colectiva y personal a la vez, invitando a explorar transformaciones y tensiones que muestran que la identidad y el crecimiento se configuran a través del movimiento, la interacción y la reinterpretación constante, más que mediante relatos cerrados o concluidos.
La construcción de mundos requiere una narrativa y una estética que operen de manera transversal para generar relaciones. ¿Cómo defines tu paleta de materiales, tu narrativa y tu lenguaje visual para asegurar que las distintas obras parezcan pertenecer al mismo universo?
Defino mi universo a partir de un lenguaje visual coherente, utilizando formas recurrentes, códigos de color y rasgos híbridos que funcionan como señales a través de las distintas obras. Un principio clave es la eliminación de los binarismos. Al reunir elementos que suelen entenderse como opuestos, creo un espacio común donde pueden surgir un equilibrio y una lógica interna.
En este mundo, los elementos naturales, los animales y los humanos conviven con la tecnología, entendida como parte del entorno y no como algo separado. Cables, texturas digitales y formas artificiales crecen junto a rocas, piel y telas, permitiendo que tecnología y naturaleza coexistan en un mismo plano.
La narrativa atraviesa las obras a través de las relaciones entre materiales, cuerpos y espacios, más que mediante un relato lineal. Cada pieza puede existir de forma autónoma, pero en conjunto conforman un sistema estratificado donde la fluidez, la coexistencia y el equilibrio definen la identidad del universo en su totalidad.
La naturaleza es una presencia constante en la composición visual y textil de tu obra. ¿Qué tipo de relación estableces con lo orgánico en la creación de tus piezas y de tu mundo?
La naturaleza es una presencia constante en mi trabajo, no como algo separado de la tecnología, sino profundamente conectada a ella. Incluso en entornos creados digitalmente, elementos orgánicos como rocas, agua y texturas naturales se incorporan de manera deliberada para mostrar un sistema compartido más que una jerarquía.
No trato la naturaleza como decoración, sino como una parte estructural del mundo. Interactúa directamente con cuerpos híbridos, prendas y formas digitales, creando un ecosistema en el que los procesos orgánicos y tecnológicos crecen y evolucionan juntos.
Esta relación refleja una perspectiva posthumana: la naturaleza no es un telón de fondo ni un recurso, sino una fuerza activa dentro de un mundo en constante transformación.
A veces compartes referencias como manga, videojuegos o balaclavas inspirados en Pokémon. ¿Qué rol cumple la cultura pop en tu proceso creativo y cómo dialoga con tu imaginación visual?
La cultura pop cumple un rol fundamental en mi proceso creativo; es el punto de partida de todo. Algunas de mis primeras obras, como las balaclavas inspiradas en Pokémon, crearon un espacio lúdico y a la vez protector, donde pude explorar la identidad, la transformación y la fantasía sin reglas fijas.
Los videojuegos, el manga y el anime han moldeado profundamente mi imaginación visual. Proponen mundos donde los cuerpos, las lógicas y los entornos existen más allá de las limitaciones del mundo real. Estas referencias funcionan como un puente entre la fantasía personal y la memoria cultural compartida, permitiendo que mi trabajo resulte accesible, pero al mismo tiempo siga siendo profundamente íntimo.
A veces compartes referencias como manga, videojuegos o pasamontañas inspirados en Pokémon. ¿Qué rol cumple la cultura pop en tu proceso creativo y cómo dialoga con tu imaginación visual?
Mirando en retrospectiva, el cambio más transformador en mi práctica fue aprender a combinar herramientas digitales 3D con la confección de prendas de manera manual. Trabajar con Blender y Marvelous Designer me permitió experimentar con la forma, la proporción y los cuerpos híbridos humano-animal de maneras que no serían posibles utilizando solo materiales físicos.
El espacio digital me da la libertad de probar ideas, exagerar volúmenes y explorar transiciones fluidas antes de que algo exista en el mundo real. A partir de ahí, estos cuerpos virtuales se traducen en prendas físicas mediante el patronaje, la costura y técnicas artesanales.
Este ir y venir entre procesos digitales y físicos ha transformado por completo mi forma de trabajar. Permite que mis mundos imaginados se vuelvan tangibles, manteniendo al mismo tiempo la ambigüedad, la suavidad y la flexibilidad que definen mi lenguaje visual. El diálogo entre la simulación y la realidad material sigue modelando tanto la estética como las ideas centrales de mi obra.
Finalmente, ¿cuáles son tus referentes? ¿Quiénes o qué te inspiran a nivel visual, musical o incluso literario? ¿Cuáles son los artistas, álbumes, series, etc., favoritos de Elafinos?
Mis referencias provienen de distintos campos, pero me inspiran especialmente artistas mujeres que combinan la música con una identidad visual muy potente, como Björk, la Lady Gaga de sus primeros años y Arca. Su música y sus estéticas influyen directamente en los mundos y personajes que creo.
Un “placer culposo” para mí es Grimes, cuya mezcla de sonido e imaginación visual inspira tanto la composición como la atmósfera de mi trabajo. Algunos de los álbumes que dan forma al universo de Elafinos son Artpop, Vespertine, KiCk i y Visions. La audacia estética, la experimentación y la expresión personal de estas artistas funcionan como una brújula para el lenguaje visual y emocional de mis piezas.